Todos estamos entregados y preparados para abrir nuestro corazón. Tenemos nuestros miedos, y muchos en nuestra vida malas experiencias. Pero no debemos dejarnos vencer, todo amor es diferente, nunca será igual a otro. Cuando amamos también nos gusta ser amados. En otras palabras, amar y ser amados. Que nuestro amor sea correspondido, así como nosotros corresponderemos al amor que se nos brinda. Están también los sentimientos, algo que en muchos de nosotros es muy importante.
Los sentimientos es algo que cuando son heridos les cuesta recuperarse y mucho. Por más que la herida sea pequeña, luego volver a brindar nuestros sentimientos es más difícil y nos da miedo. Miedo a que los hieran nuevamente, o que simplemente jueguen con ellos. Porque jugar no es lo mismo a que los hieran. Es difícil hoy en día confiar en alguien y darle todo, pero ¿como sabemos si es bueno ese amor que se nos esta otorgando o no? Es difícil, pero no imposible. Personalmente siempre preferí esperar que la otra persona de el primer paso o que sea el primero en demostrar sus intereses y su amor, esperar a que brinde sus sentimientos y entre otras cosas podré saber si es real lo que siente por mi o simplemente se esta burlando o jugando conmigo.
Aveces el amor es tan fuerte que nos ciega, pero debemos ser precavidos si es que no queremos ser heridos. Tampoco podemos vivir con el miedo, simplemente debemos ir sobre lo seguro y no dejarnos engañar por una sonrisa, una caricia, una rosa o una simple cena. Pero pese a todo siempre debemos de estar dispuestos a amar y ser amados.
Autora: Natalia Lemos B.