- Enviado por lauraelena el Viernes, 03 de Septiembre del 2010 en Cartas Amor
Tu ausencia es martirio y te confieso... te extraño. He revivido cada momento con el recuerdo de tus besos y no puedes imaginarte
las innumerables formas en las que te he soñado. deseo tanto tenerte, abrazarte y cubrirte con el manto de la noche cada rincón de tu cuerpo y yo junto a ti.
he deseado tomar tus manos como en aquella tarde y... ahora quisiera saber si me recuerdas.
Te confieso, he tenido miedo, tu silencio me ha hecho pensar que me olvidaste. Mi corazón´sólo anhela que le permitas hacerte feliz en el anonimato, de vivir un amor que nada exige, de ser ése alguien que quiere amarte, porque éste amor lo llevo en el alma, en el cuerpo, en el pensamiento, eres la voz de la poesía, el lector de mi conciencia, eres maravilloso pues devolviste a mi triste existir esas inmensas ganas de vivir.Se que recibirás esta carta y... no puedo exigirte nada, eres amor prohibido y por lo tanto te seguiré esperando bajo las sombras del pecado.
lauraelena