- Enviado por winda el Martes, 06 de Diciembre del 2011 en Poemas desamor
Llamé a mi corazón, y nadie contestó,
llamé y llamé y nadie respondió
toqué la puerta que de pronto vi cerrada
era la de mi corazón, pero nadie la abría.
Estaba fatigada, casi muerta
agotada por la brusquedad partida,
con el hostil encuentro de la puerta cerrada,
y con mis pies cansados, y mi alma vencida.
yo se que mi corazón es una casa,
y mi mano temblorosa, tocaba a su puerta
pero nadie le abría y nadie contestaba,
porque estaba muy sola y me sentía deshecha.
Y con grande sorpresa, mis ojos observaron,
que de un momento a otro, se abrieron las puertas
y en el fondo obscuro, de mi corazón dañado
encontré que mi alma, con el dolor a cuestas
luchaba por salir, pero estaba cansada
de sufrir sin amor, y de estar atrapada
sin poder ser feliz, porque nunca la amaron.