- Enviado por natalia el Lunes, 14 de Septiembre del 2009 en Cartas Amor
El primer día de sufrimiento, el primer día de desespero, cuando sentimos que esa luz tan hermosa se nos ha apagado. Esa luz tan maravillosa que nos llena el corazón de felicidad y nos hace sentir que podemos volar, sin pensar por un minuto que se pudiera apagar. Pero como todo en la vida tiene su fin, ahora solo queda la agonía que nos vacía el corazón y por mas que suspiro no lleno mis pulmones de suficiente aire para mantenerme viva. Y poco a poco pierdo esa mágica energía que me hacia volar. Para darme cuenta de que esa hermosa luz que me hacia vibrar ya se apago o simplemente ya no esta ahí. Demostrándome una ves mas con esta agonía que todo en la vida tiene su fin.