- Enviado por elseneka el Lunes, 10 de Octubre del 2011 en Poemas desamor
La brisa de la tarde
forma una trenza con risas de niños.
La luz, tamizada por perezosas nubes,
suaviza contrastes
pintando un cuadro bidimensional.
Soy espectador del tiempo,
ajeno a la vida que pulula en él.
No estoy vivo ni muerto.
No estoy pensado para la soledad.
Si no hay lazos cortos
no hay lazos, hay des-conexiones.
Me traspasa, sin tocarme,
el aura del milagro.
Está sólo en mis ojos,
mi espíritu no participa de él.
Quiero avanzar hendiendo la vida,
atravesándola, manchándome de ella.
Pero camino al margen, no me impregna.
Soy sólo espectador, cuando quisiera
integrar, con vosotros, el reparto.
© 2002 José Luis Bermejo (El Seneka)