- Enviado por varios el Viernes, 24 de Septiembre del 2010 en Frases
Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón.
Todos los cambios, aun los más ansiados, llevan consigo cierta melancolía.
He fallado una y otra vez en mi vida, por eso he conseguido el éxito.
¡Que pequeñas son mis manos, en relación con todo lo que la vida ha querido darme!