- Enviado por natalia el Lunes, 14 de Septiembre del 2009 en Cartas Amor
No quiero pensarlo, pero cuando lo hago, me doy cuenta de que te sigo queriendo. Quiero decirte algo, ya tan oído como puede ser que te sigo recordando con todo el cariño, el cosquilleo y la ilusión del primer día. Supongo que la magia en la que decías que estaba envuelta y la que yo atribuía a las situaciones que vivimos juntos sigue en mí. Se que no tengo magia, pero siento que todos esos sueños que tenia en la cabeza mientras estábamos juntos, se están desmoronando.
Creo que ya no se cumplirán, si no es que Dios existe y quiere dejar caer un milagro sobre nosotros. Dudo. Sabemos que una vez abierta la puerta de la posibilidad de estos sueños, daría un portazo. Sigo encerrándome en mis pequeños mundos, creyendo en mis tontas conclusiones, siguiendo los mismos sueños. Y lamentándome por todo aquello que me arranca la piel como cristales rotos, con intención de matarme. Pero se que no lo son, se que se trata tan solo se roses, de fichas peligrosas que pertenecen al juego de la vida.
Me lamento lloro por las noches cuando veo que tú, uno de mis especiales, a pesar de tu existencia real, has desaparecido de mi vida para compartirla con alguien que como yo, no puede ser para ti. Tengo rabia, desprecio por no ser como no soy, pero a pesar de todo sigue gustándome eso de llorar, de expresar con mi cuerpo las reacciones de mi alma sin importarme lo exterior, sonreír cuando lo deseo, canturrear para no sentirme sola, tener conversaciones que nunca si por mi se tratase nunca finalizarían…
Sigo siendo yo misma, por mucho que digan que he cambiado…
Tú lo sabes y eso me basta…