Para Ricky Gary, genial pianista y mejor amigo.
El amor pasa, la amistad perdura
por encima del tiempo y el dolor.
¿Quién dice que la nuestra, a lo mejor,
no sea por compartir una locura?
No sigas con los versos adelante
porque sí me pondrías en un aprieto,
pues te digo, "inter nos", que el tal Violante
fue a mí a quien encargó el soneto.
Cuatro centurias me llevó el "mandado",
(si en la cuenta también no me he perdido),
y aún así, un desastre ha resultado.
Porque si juntas los que te he enviado
verás que, sin haberlo pretendido,
ha quedado el soneto terminado.
Y tengo, por lo infausto, tal "rebote"
que hasta puede quedar con estrambote.
© José Luis Bermejo (El Seneka)