Porque aunque sin querer he llorado
sin querer he sufrido
lo que sin perdón ha quedado
detrás del cielo azul escondido.
Y aún puedo llorar
y entre el infinito y yo
queda un paréntesis de un invierno
que aún no llega
y aunque quisiera encontrarme con ella
no tendría mas aprecio por este momento
y hundiría las manos en el cielo
para cubrirlo de todo lo mas bello.
Y que es la belleza comparada con tus sueños
una universal lluvia de lágrimas cayendo
con un poco de ternura y de dulzura
para adormecerla en tu pecho.