- Enviado por Encargado
- el Lunes, 07 de Diciembre de 2009
- en Letras de canciones
Me enseñaste a no fumar sin desayuno,
me enseñaste a dividir,
que la suma de uno y uno siempre es uno
si se aprende a compartir.
Me enseñaste que los celos son traviesos,
que es mitad falta de sesos y mitad inseguridad.
Me enseñaste a ser pareja en libertad.
Me enseñaste que el amor no es una reja,
y que es mentira la verdad.
Me enseñaste que no es bueno el que te ayuda
sino el que no te molesta.
Me enseñaste que abrazado a tu cintura,
todo parece una fiesta.
Me enseñaste muchas cosas de la cama,
que es mejor cuando se ama,
y que es también para dormir.
Me enseñaste entre otras cosas a vivir,
me enseñaste que una duda puede más que la razón.
Pero fallaste mi gurú.
Se te olvidó enseñarme que hago si no estás tú,
me enseñaste de todo excepto a olvidarte,
desde filosofía hasta como tocarte,
a saber que el afrodisiaco más cumplidor
no son los mariscos sino el amor.
Pero no me enseñaste a olvidarte,
me enseñaste de todo excepto a olvidarte,
a convertir una caricia en una obra de arte,
a saber que los abogados saben poco de amor,
y que el amor se cohibe en los juzgados
Pero no me enseñaste a olvidarte,
pero no me enseñaste a olvidarte.
Donde se apaga el amor que quedó,
no encuentro el interruptor.
Si hay que aceptar que nuestra historia voló,
de donde saco el valor.
Me enseñaste de todo excepto a olvidarte,
desde filosofía hasta como tocarte.
A saber que el afrodisiaco más cumplidor,
no son los mariscos sino el amor.
Pero no me enseñaste a olvidarte,
me enseñaste de todo excepto a olvidarte.
A convertir una caricia en una obra de arte,
a saber que los abogados saben poco de amor,
y que el amor se cohibe en los juzgados
Pero no me enseñaste a olvidarte,
pero no me enseñaste a olvidarte.
Autor: Ricardo Arjona.
