Darle a alguien todo tu amor nunca es un seguro de que te corresponderán;
solo espera que el amor crezca en el corazón de la otra persona,
pero si no crece sé feliz con el que creció en el tuyo hay que cosas
que te encantaría oír que nunca escucharas de la persona que te gustaría que las dijera,
pero no seas tan sorda para oírlas de aquel que las dice desde su corazón.