Mi lindo viejito, mírate. Tus pelos largos, tu barba que crece y crece…ya han pasado los años para ti, has vivido muchos años y en ellos me has criado a mi. Que lindo es verte junto a mi compartiendo aun mis años, recuerdo nuestros días en los que juntos caminábamos por el campo… cuando montábamos a caballo, cuando me enseñaste a correr las ovejas. Cuando al atardecer observábamos juntos la puesta de sol, y los pájaros volaban hacia sus nidos para descansar. Que hermosas esos atardeceres, como olvidarlos, mi viejito lindo pareces nunca cansarte. Sigues y sigues hacia adelante mirando al mas aya. Ya es hora, debes echarte a descansar, tus años ya son unos cuantos yo estaré aquí para velar tus sueños. Descansa viejito lindo, que aquí estaré a tu despertar.
Autora: Natalia Lemos B.