- Enviado por magdalena el Viernes, 15 de Octubre del 2010 en Poemas desamor
Querido luchador; La semilla que con tanto amor cultivaste dio sus frutos. Qué joven llegó la primavera a nuestras vidas... ¡Y qué felices fuimos! Con el nacimiento de las flores despertamos un nuevo sentimiento. Aquella ilusión fue creciendo en nuestro interior y hundimos con fuerza nuestras raíces en tierra. Fuimos a contracorriente, luchamos contra viento y marea. Pero nada nos pudo separar ni derrumbar, pues el sentimiento entre nosotros era mucho más fuerte que cualquier obstáculo.
Querido luchador; ¡qué bello fue todo! Nos amamos hasta que el frío pasó y llegó el sofocante calor a la ciudad. El sol brilló durante mucho tiempo... pero todo se fue tornando seco y embarcamos en un período sin sentido. En un hoy no estás y yo mañana tampoco. Como un rayo te escabulliste de aquí, por algo dicen que las tormentas de verano son las peores. Solo truenos y más truenos...
Querido luchador; ¿Acaso no era yo tu objetivo? ¿Conquistar mi corazón no era tu meta más ansiada? ¿Por qué dejaste de luchar cuando más hacía falta? ¿Dónde dejaste tu valentía? ¿Por qué viste todo tan oscuro en vez de mirar al frente e imaginar aquel futuro con el que siempre soñamos? ¿Por qué buscaste otro jardín donde sembrar tus ilusiones? ¿Por qué dejaste marchitar a esta flor, querido luchador? ¿Por qué optaste por el sendero del olvido?
Querido luchador; Hoy las hojas caen de los árboles, secas y marrones. Los pétalos de las flores caen nostálgicos al suelo. Maldito otoño... Pronto la escarcha congelará nuestros corazones y dará paso al resentimiento. La nieve cubrirá nuestros recuerdos. Querido luchador, por favor, no dejes que llegue el invierno...
Mi querido luchador, ¿POR QUÉ DEJASTE DE LUCHAR?