- Enviado por natalia el Sabado, 29 de Mayo del 2010 en Dedicatorias
Ser madre, ¿que significado tiene? Todas soñamos con ese momento, el momento en que en nuestros brazos tengamos a nuestro pimpollito, un nuevo ser que nació dentro de nuestro ser. ¿Como definir a esa personita? Un ser maravilloso que poco a poco crecerá a nuestro lado, que amaremos y educaremos diariamente. Crecen tan rápido que cuando queremos acordar ya no son esos pimpollitos que durante tiempo mecíamos en nuestros brazos. Llegada una edad, como todos quieren volar, duele pero lo debemos aceptar.
Siempre queremos lo mejor para ellos, y mientras podemos los guiamos y enseñamos el buen camino, pero llegado el momento muchas veces lo que le hemos enseñado queda atrás… muchas cosas interfieren en sus vidas, como por ejemplo las amistades, el ambiente… debemos tener en cuenta que ellos no son culpables y nunca deberían de serlo cuando llega la hora de que los padres tienen problemas. ¿Porque siempre tienen que estar en medio de todo? Ellos no tienen culpa, pero muchos son afectados por este problema. Cuando crecen y eligen ellos su propio camino lo único que podemos hacer es hablarles, aconsejarles y nada mas. Porque la rebeldía es un factor que esta muy latente en ellos siempre, y por cualquier motivo la sacan a relucir.
Debemos entenderlos y ponernos por un momento en su lugar y muchas veces también pensar en como fuimos nosotros a su edad. Por lo general todos queremos que nuestros hijos sigan nuestro ejemplo o sean alguien en su larga vida, pero no debemos obligarlos. Todos somos diferentes y cada uno elige que quiere ser. Debemos escucharlos siempre en todo y cada momento, ellos siempre nos necesitaran. Siempre deberíamos estar dispuestos para escucharlos y estar a su lado cuando nos necesitan. Se equivocaran muchas veces o tal ves no, pero si lo hacen no debemos de culparles. ¿Cuantas veces nos hemos equivocado nosotros? El equivocarse sirve muchas veces para darnos cuenta de nuestros errores y repararlos, o bien ver y que se den cuanta de su propio limite.
Equivocarse no es un pecado, es muchas veces otras de las trampas que les pone la vida.
Personalmente sueño con ser madre, mi instinto maternal ya esta poco a poco latiendo en mí. Criare a mis hijos de la mejor manera posible, pero sobretodo les daré ese cariño que todos y hasta después de grande necesitamos tener. Ellos llegan a nuestras vidas sin saber que hacer, poco a poco crecen y se van dando cuenta que la vida y la sociedad en que vivimos es dura y hay que lucharla, se darán cuanta que no todo es una fiesta y que en sus vidas sufrirán como todos lo hemos hecho, pero lo mas importante es que deben saber que ahí estaremos para apoyarlos en todo momento y que cada una de sus lagrimas secaremos…
DEDICADO A LAS FUTURAS MAMAS…
Autora: Natalia Lemos B.