- Enviado por joseluis el Lunes, 08 de Noviembre del 2010 en Dedicatorias
Supongamos…
Que tu padre es un hombre de campo, cordobés pero que hasta adulto estuvo en San Pedro, sin estudios y con esfuerzo forjo una familia tipo, manteniéndola y apostado al estudio de sus hijos, con trabajos dignos durante su vida, primero como mayordomo y luego en una dependencia estatal como Obras Sanitarias de la Nación, donde con el paso de los años se jubilo. Algún vicio por hay perdido como salir con amigos y amigas de parranda cuando la ocasión se presentaba, bastante seguido por cierto. Uno que otro tirito a los burros en Palermo o donde sea, algunos clientes perdidos en la quiniela clandestina, un levantador de apuestas bahh
Todo normal, había que redondear una mensualidad acorde a las exigencias, digamos.
Supongamos…
Que tu madre oriunda de Chauchilla desde joven puso un pie en la capital y el otro vaya uno a saber donde, se la rebusco como pudo en la gran urbe, alcanzando el grado de sirvienta, chica de la casa, mucama, doméstica, zurcidora de medias en locales y puestos de subte en forma particular, lo cual le alcanzaba para una buena presencia y lucir sus hermosas piernas, entre otras cosas.
Supongamos…
Que por un hecho fortuito, el destino o vaya uno a saber porque mierda se conocieron, el hecho es que unieron para siempre sus destinos, ahh el amor...
En realidad fue un conventillo quien los cobijo los primeros años y fue allí donde nació esta historia.
El hombre con un trabajo seguro, más una portería en pleno centro, más precisamente en Viamonte y Paraná, más los ingresos extras de ambos; podríamos hablar de una pareja estable tanto en el amor como económicamente, pensemos que estamos ubicándonos allá por el año 1948.
Supongamos…
Que en aquel conventillo una mujer se hace muy amiga de ellos a tal punto que los tres unen sus destinos. Tamaña amistad los llevo a un punto en común, la portería en la calle Viamonte 1481, allí compartieron muchos años y donde se repartían los quehaceres domésticos y la amiga se dedicaba a la limpieza de oficinas, escaleras, pulido de bronces y otras yerbas. Es decir, aquel mayordomo y aquella mucama hoy tenían su propia sirvienta…
De esta mujer en particular les contare mas adelante…
Supongamos…
Que esta pareja se afianza y allá por el año 1954 más precisamente un 31 de julio nace un primer hijo, José como su padre y Luis porque si. El primogénito, el mimado, el eslabón que faltaba en esta unión totalmente consolidada, el…que vendría a ser yo.
Tenemos un bautismo, supongo que a la pregunta él habrá asentido con la cabeza, cristiano excelente, zafé que me corten el pito. Recuerdan que otra mujer completaba el triangulo, la llamaremos Elena, a partir de ser la madrina del bautismo fue parte de la familia y será simplemente Ina para mi, por el resto de su vida y de padrino un tal Andrés supuesto pretendiente de ella.
Hasta aquí e presentado a un padre, José; una madrina, Ina;
un padrino, Andrés; un niño, José Luis y faltaría una madre, no permito una sonrisa, pero la llamaremos Buenaventura, que tal…
Supongamos…
A muchas personas los recuerdos los retrotraen hasta los años de su infancia, yo no me acuerdo ni lo que hice ayer, pero sigamos…el niño fue creciendo, travieso e introvertido, lo cual no me cierra, pero sigamos…a los 5 años comienza la primaria y cumple los 6 mientras cursa 1ro. inferior, la elección fue el Colegio Nicolás Avellaneda, justo frente al teatro Colón separados por la plaza Lavalle …agarren una filcar no sean vagos.
Un, dos, tres años y cuando empecé a comprobar que las chicas no sabían nada de futbol, pero sabían otras cosas mucho mejores…no van y me cambian de colegio…
Ahora al Colegio Nicolás Rodríguez Peña, no sabía ni quien era Avellaneda y ahora me tenía que preocupar por este Peña. En este colegio termine la primera y dos hitos reconozco durante mis años de estudio, 1: me otorgaron una medalla porque durante un año jamás dicho establecimiento tuvo que prescindir de mi presencia y 2: nunca don Peña tuvo el agrado u honor de verme como un niño abanderado…para ubicarnos, fue por el año 1966, con 12 añitos sabia leer, escribir, que Sarmiento no era un tren, que San Martín no era el clásico con Atlético de Tucumán, que Belgrano no era un barrio, lo que no supe bien es quien era Peña…
Antes de terminar la primaria hice el curso de catecismo para tomar mi primera y única comunión con 9 añitos, era uno de los mejores alumnos y me acuerdo entrando a la Iglesia del Carmen completamente vestido de blanco llevando en mis manos una bandeja de plata con las vinajeras de cristal y algún otro llevaría la ensalada…
Supongamos…
Que hay un dato que omití contarles, tengo un hermano menor a quien le llevo 5 años, es decir que nació en el año 1959, un 7 de agosto y que de gracias de no llamarse Cayetano, le diremos Mario, recuerden que al siguiente año comencé la primaria. Recuerdos de aquellos momentos…una foto en particular, en color, en una cama grande un bebe recostado apoya su cabeza en un brazo derecho y ambos están de perfil mirándose, hasta aquí nada extraño, ese brazo es el mío, tenia 5 años, pelo corto media americana, una camisa o pulóver no recuerdo bien, pantalones largos y zapatos…¿algo no les llama la atención?
Me cuentan que con 10 años y en 4to. grado mi hermano estaba en 1ro. inferior, que cada vez que lloraba me iban a buscar…no lo recuerdo, les dije que mi memoria no es mi fuerte…
Supongamos…
Entre los últimos meses del 66 y el verano del 67 se venia la inscripción en la secundaria, ¿Dónde?…y escucho una voz que dice: “el chico es muy estudioso, nunca repitió un año…
y quien repite en la primaria por Dios…me parece que por su capacidad el examen de ingreso lo pasa sin problemas…lo mandamos a la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini…hecho”
Hecho…ya el nombre me asustaba, si de la primaria solo añoraba el recreo, los panes de leche con chocolatada en vasitos de aluminio, el timbre de salida y la madre de Bettina…que linda veterana.
Si algún don tengo son mis manos, muchas veces cuando llegaba la primavera, el otoño…era común hacer un dibujo en el cuaderno y como la maestra dudaba de mi autoria, siempre terminaba dibujando en el pizarrón lo mismo.
Cuando tenía unos 10 años volví al primer colegio, el Nicolás Avellaneda, para hacer un curso nocturno de dibujo para adultos y me aceptaron, lápiz, carbonilla, tempera, óleo, todo naturalezas muertas, figuras en yeso, paisajes imaginarios…cuando la clase eran con modelos vivos el pequeño no podía asistir obviamente…seguí hasta que me sacaron por el bendito examen en el Pellegrini. No me dejaron otra salida que estudiar, maestra particular que enseñaba en un comercio llamado Ulli, en la calle Montevideo entre Lavalle y Tucumán, mi madre reparaba medias de mujer para ese local…antes una corrida de puntos en la media de nylon de arreglaba, hoy son descartables o con agujeros es lo más.
Supongamos…
Cuatro o cinco vagos mirándose las caras y diciendo que hacemos aquí, luego de un par de semanas uno de los chicos llevo uno de esos panfletos que te dan en la calle, recuerdo al flaco, Manuel Gómez porque juntos hicimos la secundaria…y que decía el papel: ESTUDIA SIN EXAMEN DE INGRESO EN EL INSTITUTO INDUSTRIAL LUIS A. HUERGO INSCRIPCION ABIERTA…
Cuantas palabras sabias podía decir un simple volante callejero, esto es un mensaje de Dios, nos esta diciendo no chicos, el comercial no es para ustedes; su futuro esta en el industrial…era clarito, solo necesitábamos ver la luz y convencer a nuestros viejos obvio.
No se como, pero el primer día de clases del año 1967 con
12 años era uno más de los alumnos del Instituto Industrial Luis A. Huergo, zapatos negros, pantalón gris perla, camisa celeste, corbata azul y blazer azul con escudo del colegio…colectivo 29 ida y vuelta hasta San Telmo, primero en un edificio en la calle Chacabuco y a los pocos años nos mudaron a la ubicación actual en la calle Perú 759.
Una moda de esa época, era llenar esas carpetas negras de tapa dura medio granuladas con dos ganchos para las hojas, con calcomanías de mecánica como Fiat, bujías Champion…pero no era cuestión de comprarlas, había que ir a los locales o empresas al mangazo…
Por la mañana teoría y por la tarde taller…con mameluco incluido, mediodía libre, no recuerdo si era 1, 11/2 o 2 horas, pero me daba tiempo para ir a casa para almorzar. Después de los tres primeros años tenias que optar por una carrera; mecánica, electrónica, electricidad o construcción, lo mas afín por el dibujo técnico era esta última y en el año 1972 termine de cursar, dos materias me quedaron colgadas, una la aprobé en marzo, la otra en julio y un 13 de julio de 1973 a la edad de 18 años me otorgaron el titulo de Maestro Mayor de Obras.
Cuantas cosas quedan para contar, si la adolescencia es la mejor etapa de la vida…trasnochadas en La Paz, noches en vela en el villar Richmond, bailes…Juan de los Palotes, Burbujas, Babieca, Pinar de Rocha, Tarot, Bamboche, Sunset,Mau Mau…los lentos, los reservados, el destornillador, el típico Fernet con Coca, el cabezazo invitando a bailar y si la hacías completa a la salida acompañarla hasta la casa…aunque viviera en Luján…vamos, no me digan que a más de uno casi se le escapa una lágrima…aquello era la noche porteña o no…
El primer beso, el primer amor, el primer sexo, el primer telo,
todo para nosotros era lo primero y no sabíamos nada de nada ehh.
Supongamos…
En el año 1970 con tres años en el Huergo les conté que tenías que elegir una carrera, además los sábados hacíamos taller y durante la semana a la nocturna, tenia 15 años…¿se imaginan la diferencia de edades?
En julio cumplí los 16, conocí al amor de mi vida, quién aún me acompaña en el camino…estudio, novia y algo no cerraba en mi viejo cada vez que venia el mangazo y pronto surgió la pregunta: “Hijo, ahora vas al colegio de noche y ya estas de novio, no es que tengas mucho tiempo al pedo, no quiero que me malinterpretes pero un trabajito, algo pequeño viste, de pocas horas, yo podría hablar con algunos contactos para tenerte en cuenta, como dibujante que es lo que te gusta, no se José que te parece”
Entre el hijo primero y el José de última, entendí al vuelo y lo único que atine a decirle fue ¡ME ENCANTA! un abrazo y volví a escuchar la palabra:”hecho”.
Todavía no había incorporado la palabra trabajo en mi vocabulario, cuando me llega una carta para presentarme a dar un examen de dibujo, nunca vi a mi padre tan feliz…
Y que hizo el burro en el examen, se saco un 9 (nueve) entre de cabeza a Obras Sanitarias de la Nación. Que año el 70, estudiaba, trabajaba y estaba de novio con tal solo 16 añitos…algo hice mal en mi vida pasada…
Pero siempre algo falta, el 13 de julio de 1973 me recibí…que conste en actas…los primeros días de ese julio aprobé la segunda materia que debía, anteriormente a mitad de marzo ya había aprobado la primera y que pudo haber pasado el 31 de marzo de ese año…NACIO MI HIJO… cartón lleno…bingo.
Pasando en blanco, terminando el año 1973, hacia 3 años que
trabajaba, termine la secundaria, mi novia era casi mi mujer, teníamos un hijo de 9 meses, me independice de mis viejos y tenía la módica suma de 19 años.
Supongamos…
Que en el año 1974 ingreso a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, certificado de trabajo en mano me otorgaron el turno noche, en el 76 comenzaba 3er.año, pero siempre algo pendiente nos queda en el camino, así que el 2 de enero me case…y un gran amigo me dijo:”Déjame ser testigo de esto, por favor, porque si no nunca lo voy a creer”
¿Y todo lo de los boliches y la noche porteña que contaste?
Hoy no le encuentro explicación, todo lo que conté es cierto,
como si fueran dos personas de corta edad, una responsable, con el estudio, con el trabajo, con mi mujer e hijo y otra que vivía su vida según los años que tenia…
Durante 8 años trabaje para el estado…años que no eran fáciles en el país…nos trasladamos con un ingeniero amigo a una empresa constructora, los haberes mensuales eran una locura, cuadriplicaban lo que ganamos antes, trabajamos a la par como esclavos sin descanso y al segundo o tercer mes nos duplican el sueldo, nuestra especialidad se basaba en el proyecto de Instalaciones Sanitarias, Instalaciones de Gas,Servicio Contra Incendio y si en algún momento el sector de Arquitectura necesitaba una mano, cambiaba el chip para dibujar lo que mas me gustaba.
Supongamos…
Mucho trabajo en la empresa, muchísimo más laburo en forma particular y la facultad de noche, era imposible seguir el ritmo que llevaba y lo que empecé a resignar fue el estudio a tal punto que un año después lo deje…de que te sirve el dinero sin lo que te da felicidad…Continuaba trabajando, dentro y fuera de la empresa, pero mi humor ya no era el mismo.
¿Qué le faltaba a toda esta locura?
Salirme de todo, no se si fue lo mejor, pero dije basta…trate de hablar, de llegar a un acuerdo y termine firmando sin abogado y ni siquiera leer el arreglo económico. No iniciamos ni tramite de separación, ni de divorcio, nada…simplemente se fueron a la provincia de Tucumán.
Ni se les ocurra pensar, pobre flaco que vida difícil le toco…
Me mande cada macana en esos años de mi vida que no tiene nombre, en realidad tenían nombre, apellido, todo…por suerte aún no existían los celulares con cámara, sino estaría hasta las manos, con cadena perpetua salía favorecido…
Pase varios años de ostracismo voluntario o como se dice…
desaparecí de los lugares que solía frecuentar. Mi relación con el ingeniero siguió igual, el también se fue de la empresa y trabajo nunca falto hasta el día de hoy.
Viví en hoteles sin estrellas, pensiones, cuidando la casa de algún amigo en sus vacaciones, alquile un departamento con muebles incluidos, familiares me dieron asilo por un tiempo, hasta fui un mantenido por una italiana que me dejo en piel y huesos…pero siempre había alguna amiga ocasional que me seguía a donde sea.
Supongamos…
Que nos saltamos algunos años, ahora estamos en 1990 y muchas cosas habían cambiado, mis padres tenían un departamento en almagro donde vivía yo…si volví, ellos compraron una casa hermosa en Villa Pueyrredón, son vecinos de Luisa Kuliok y los fines de semana nos juntábamos todos, primos, mi hermano que ya estaba casado y quien les habla nunca llegaba solo…ya era costumbre, ponían la mejor cara diciendo:”Bueno, por fin se animo a presentar la novia…”
Ya rondaba los 36 años, intente retomar mi carrera, pero toda mi experiencia acumulada en años chocaba mucho con los docentes, era la teoría contra la practica, hasta que una vez me dijo: “ya que sabes tanto, porque no das la clase vos” subí a la tarima y me presente a mis compañeros: “cada uno de ustedes tiene el libro de Lemme o de Díaz Dorado, yo trabajo en la empresa de Lemme, actualmente soy el proyectista de las instalaciones del Shopping Spinetto y para Díaz Dorado trabajo en forma particular, chicos la facultad les dará un papel, donde algunos por delante del nombre pondrá Arquitecto, pero un obrero les puede enseñar en una semana lo que la facultad no puede darles en un año, gracias por escucharme chicos”…y me fui…faltándome 7 materias.
Mi esposa cada verano venia, para que los abuelos vean a su nieto y nosotros aprovechábamos para recordar los tiempos que pasamos juntos…mi hijo siempre pensó vivir con el padre cuando cumpliera los 18 años, cosa que sucedió al año siguiente, me engancho sin compañía femenina y a partir de ese momento se instalo conmigo…que tal…
Supongamos…
Que una ex muy querida aparece después de un tiempo por tu casa llorando, que esta embarazada, que el flaco la dejo y conoces muy bien la situación si sus padres se enteran…
¿Qué haces?
Lo hable con mi hijo, le pregunte que le parecía, si hacíamos
un lugar para ella y más adelante vemos como seguimos…
Hecho…esta palabra me persigue…mi hijo en su dormitorio, ella con su embarazo en el mío, despatarrada en la amplia cama y en el comedor había un hermoso sillón grande de dos plazas, adivinaron…era el aposento del piola.
Pasaron los meses y un buen día a correr al Hospital Durand,no se cuantos puchos me fume y escucho mi apellido…
“señor es padre de una hermosa nena y su esposa esta muy bien, fue un parto normal rápido”
Después del alta hay que pasar por una oficina de registro…
- ¿Nombre de la madre?
- María Inés…
- ¿Nombre del padre?
- José Luis…
- ¿Qué nombre eligieron para la nena?
- Priscila Belén
- ¿Supongo que lleva el apellido del padre?
- Por supuesto…si supiera quien es… eso fue el inconciente…
Semejante cuarteto cuanto podía dudar y además los padres
ya consumado el hecho, solo podían aceptar a la nieta y así fue, al año nos despedimos y nos prometimos vernos cada sábado en el Abasto y así durante 15 años, es mi hija del corazón y la amo con el alma.
Supongamos…
Que recuerdan lo de mi madrina, dije que más adelante la recordaría…Cuando mis viejos se mudaron primero en Almagro y luego a Villa Pueyrredón, ella quedo sola en la portería hasta que se jubilo, una pensión sobre la calle Paraná entre Viamonte y Córdoba la cobijo hasta que un 19 de marzo del año 1994 Dios me la llevo con 83 años.
Ella para mi fue algo más que mi ina, casi era mi mamá, ella me cuido toda su vida, nunca se caso porque eso era alejarse de mi y no verme cada día. Siendo chico la acompañaba por las noches, ella limpiaba las oficinas y yo hurgueteaba los cajones, en invierno tenía que prender la caldera del sótano, esas a petróleo que se le echaban carbón y yo detrás de ella,me llevaba al mercado en la esquina de Talcahuano y Córdoba que ya no existe, me compraba las revistas de Superman, Linterna Verde, Flash, Billiken…cuantos recuerdos, me cuido hasta que levante vuelo y seguí yendo a esa portería hasta que se fue a la pensión, iba dos o tres veces por semana, un te, un café, mirábamos en blanco y negro la novela Soledad con Libertad Lamarque, en una ollita que no se podía ni mirar seguía haciendo el arroz tan rico como siempre…chau ina…
Quizás lo presentían, pero nunca nadie supo que a mi ina la tuve siempre conmigo, cuando la internaron, cada día estaba con ella, una noche la vi mal, sin fuerzas para seguir y le pedí:
-“no me dejes solo ina”
-“mi José Luis del alma” me dijo y comprendí que era el final,
Ya no hacia falta que al otro día me lo confirmaran y con quien me encontré, mi padre y mi hermano ¿que estaban haciendo?
mi bronca pudo más y no deje escapar ni una lágrima, fui a verla y le puse en sus manos una tarjeta que le había escrito hace años y que ella me hizo prometerle, hacer lo que estaba haciendo, luego fui a la pensión, las estupidas condolencias,“José todo lo que esta en la pieza es tuyo”, alguien dijo…entre y descolgué de la pared un cuadrito de Jesús sin vidrio, que ahora estoy mirando…
- te llevas eso solo José…
- mi hermano se encargara del resto…y nunca más volví.
Supongamos…
Que la relación con tu hijo no es optima, fueron muchos años de separación, años en los cuales un hijo necesitaba a su padre, años de crecimiento, años de la preadolescencia, años donde con una mirada o un reto a tiempo se terminaban los problema…todo falto…hoy éramos algo así como amigos… pero no padre e hijo, no me sentía con la capacidad de un sermón o un consejo y era lógico. El tenía su trabajo, yo el mío y nos llevábamos con armonía, en cierto momento note un cambio en el sin motivo y hable con mi esposa de mi preocupación, eran muchas cosas nuevas de golpe, las amistades que frecuentaba no me cerraban mucho…
Y un 24 de diciembre de 1995 su madre, mi mujer estaba en el lugar que nunca tendría que haber perdido.
Supongamos…
Que en el año 1997, en alguna de las tantas cenas de fin de semana con mis padres, en su casa de Villa Pueyrredón, con los de siempre, Mario mi hermano, Mariana su esposa, Tomas su hijo, Tato un primo, Fina su mujer, Carolina, Nicolás y Santiago sus hijos, Nilda mi mujer, Yiyo mi hijo, José mi padre,Buena mi madre y yo, esa noche falto Clotilde una amiga,13 comensales en la mesa…
El vino corría como canilla abierta entre los mayores y las gaseosas entre los chicos…yo jamás tome una gota de alcohol en mi vida, ni en las fiestas; mi vicio es el cigarrillo Parisiennes...
Todo era risas, hablando todos juntos, un murmullo general en donde de casualidad pescabas algo y podías decir un bocadillo, siempre era igual…de pronto mi madre se levanta y se retira a descansar porque no estaba bien, al rato voy al dormitorio…
- Vieja que pasa…
- No me siento bien hijo, me duele un poco la cabeza…
- Con lo que chupan da gracias que sea la cabeza nomás…
- Necesito olvidar, porque sos tan malo José…
- ¿Qué decís?
- Siempre te dimos todo ¿Qué más quieres de nosotros?
- Nada, yo nunca quise nada, tomaste demasiado…
Se sentó en la cama y me abrazo…
- Hijito, negrito de mi corazón, ella quería matarte hijo, estaba por tirarte a la basura y yo la pare, le pedí que te
deje conmigo y se fue…
Me incorpore…
- Descansa mamá…
- Vos sos mi hijito, mi negrito, te amo tanto hijo mío…
- Yo también…y volví al comedor…
Mi esposa apenas me vio supo que me pasaba algo, solo
me miraba y sabia que era el momento de no decir nada…
Supongamos…
Que terminando agosto del 94, con 40 años te llega esta sorpresa…soy algo así como un adoptado o en realidad fui un bebe al que otros le dieron una oportunidad de vida…
¿Entonces debería ser un agradecido?
Toda persona que me conocía siendo ¿familiar? lo sabía…
¿Cómo pudieron guardar por 40 años el secreto?
¿Cómo nunca pude darme cuenta de nada?
Mi madre no es mi madre…
Mi padre no es mi padre…
Mi hermano tampoco es mi hermano, pero si es hijo de él…
Mi madre nunca hubiera podido concebir un hijo…
Mis abuelos, mis primos, mis tíos, mis todos no lo son…
Uno no elije su familia, pero si a sus amigos…
¿Qué nombre me hubiera puesto mi mamá?
¿Cuál seria mi apellido y el de mi hijo?
¿Para que callar tanto tiempo?
¿Esa era la confianza que me tenían?
¿Tan cerca estaba mi verdadera madre, por eso el silencio?
Cuantas preguntas sin respuesta…
Supongamos…
Que tu hermano es rubio y de ojos claros como lo era su padre, legado genético digamos…
Que tu madre es de pelo y ojos oscuros como vos, genético…
Pero tu madre es trigueña y vos no, una mezcla genética…
Que a tu padre le gustaba el escolazo, los burros, la bebida,
la noche pero no fumaba y a tu hermano súmale todo…
Que no sabes que le gusta a tu madre, salvo su tierra natal…
¿Algo en común?, vos fumas y la noche te parece corta…
Que a ninguno le gusta el futbol, pero nada de nada ehh…
Vos en la época que había tercera ya estabas en la cancha…
La Bombonera obvio…
Que tu familia en general es muy extrovertida…
Vos vivís en tu interior, no te molesta la soledad en absoluto,
sos callado, más bien introvertido…Que siempre tu madre, invitaba, incentivaba e insistía en tu adolescencia a presentarte aspirantes a novia, pero algunas llevaban su mismo apellido y otras apellidos familiares…no quiero equivocarme, pero supuestamente eran primas…
y si retrocedes en el tiempo quizás encuentres que la primer
chica que te dio bola, a vos realmente, fue en la facultad…
Que ni tu padre, ni madre, ni tu hermano estudiaron…eso lo podes atribuir a falta de oportunidad o recursos…pero vos no sos arquitecto de cabrón nomás…
Que tu madre dijo que va ha dejarte una carta, donde contara la verdad y quien es tu familia en realidad, espero que la haya escrito porque tiene alzhéimer…
Reflexionemos…
No me molesta ser adoptado de una forma al menos rara.
Me molesta haber sido el único que no lo sabía. Si se quiere guardar un secreto, debería haber quedado entre ellos y no haber marginado a una sola persona.
Una vez siendo joven, una, digamos prima me dijo que era adoptado, no le creí, es más nos distanciamos.
¿Pero porque algo quedo rondando mi cabeza?
¿Por qué siempre me sentía tan distinto en la familia?
Hubo una persona que dedico su vida a mi ¿Por qué?
¿Por qué llore tanto su muerte y la sigo recordando?
Ni una lágrima derrame por mi padre, si consolé a mí
hermano y llore por él. Se que cuando mi madre nos deje
no tendré que secarme un llanto, lo se…
Sólo una pregunta quisiera que alguien me responda…
¿ERA MI MADRINA MI VERDADERA MADRE?
Si la respuesta es NO, pues seguiría como hasta ahora…
Si la respuesta es SI, sentiría algo que nunca sentí ODIO
hacia todos aquellos que me ocultaron la verdad…porque
si a alguien ame fue a mi madrina y de haber sabido que
era mi mamá, hubiera muerto con ella…
Algunas apostillas…
¿Qué fuiste capaz de hacer por amor?
A María Inés, la madre de Belén la conocí en la facultad, sus padres eran muy estrictos con ella, ni pensar en una noche juntos y unas vacaciones ni hablar. Ella nunca había ido al
mar, no lo conocía y el tiempo que teníamos para vernos era desde temprano hasta lo que tardábamos en llegar de la facultad a su casa en Once. Compre pasajes en avión, cosa de llegar a media mañanaa Mar Del Plata y volver el mismo día cerca de las once de
la noche, eran tiempo que podía hacerlo…
El ver la cara de ella y chapoteando en bikini con los pies el mar como un chico y yo sacándole fotos, fue de lo mejor…
Por ella también di un examen libre en arquitectura ¿Cómo?
Ella por esas extrañas disposiciones tenia que rendir una materia nueva por correlación con otras…no se, algo así…y nos inscribimos los dos para darla libre, el examen era de tres días, horario libre, el tema era diseñar algo que tenga volumen, que pueda ser utilizado para tareas variadas, que se puedan quitar o adicionar volúmenes sin perder la esencia,
…una sarta de pavadas típica de arquitectos, podías trabajar
las horas que quieras pero todo quedaba en la facultad.
Si alguien conoce la facultad, las mesas son grandes y un alumno por lado era la idea, te firmaban las hojas de 70x50
y cada tanto pasaban para ver como evolucionaba la cosa,
ella dibujaba lo que yo entregaría y yo lo de ella, cada lámina
terminada solo tenia esa firma y las poníamos todos en el centro de la mesa como para comenzar con otra, llamo a un docente para la firma de otra hoja…
- ¿Cuál es su trabajo anterior?
Manoteo la lámina de ella…no tuve explicación al verla…
- Esta como que le falta algo alumno, no le parece…
- Si arquitecto…sabía que no era…tengo una idea global de
todo el conjunto y quería esbozar en varias hojas lo de su
evolución volumétrica con el tiempo, que es una arista
interesante…
- Muy bien alumno y ponga su nombre en las hojas…
María Inés me miraba y no podía creer lo que escucho…
Así pasaron los tres días, ella entrego al docente que hablo
conmigo, yo aproveche y se lo entregue a otro.
Ella se quedo con un aprobado en su libreta y en la mía tengo
un hermoso 2 (dos)…
Con otra chica tuve algo así como un amor platónico, nos conocimos por amigas en común, vivía cerca de la estación de tren Juan B. Justo por la calle Laprida, hacia Av. Maipú.
Nuestras salidas eran como nos habíamos conocido, en grupo, los fines de semana siempre a Sunset, los hit del momento ”Te veré en septiembre””Clair””Samba pa ti”… Hablábamos por teléfono horas, le ponía canciones para que escuche, casi todos los días, conocí a sus padres y su hermano, se llamaba igual…José Luis. Yo trabajaba en Obras Sanitarias y ella en el Instituto Malbran, pero no salíamos solos todo era en grupo.
Ella tenía otro hermano mayor en la marina y nunca voy a olvidarme algo que me dijo, una vez salimos nosotros dos,
el hermano y la novia, fuimos a la vieja Calesita, en Panamericana y Gral. Paz, ahora es un restaurante pero antes era un boliche, nunca supe porque las mujeres van al toilettes juntas y tuve una pequeña charla con el hermano,
- Me dí cuenta, porque conozco a mi hermana que le gustas…
- Yo me enamore el día que la conocí…
- Y ya paso algo entre ustedes…
- Si entiendo por donde va la pregunta, pues no…
- Te puedo dar un consejo José…
- Te escucho…
- Si no la quieres perder, apúrala a mi hermana…
Con esa última frase llego su novia y Marite…
Además de medio lento con las chicas, se me sumo esa última frase del hermano, nunca me anime a besarla y oportunidades sobraron.
Con una foto que tenía de ella, hice un retrato y le agregue un poema, mas una carta, un sobre marrón donde solo decía para María Teresa y me fui a la casa con la intención de pasarla debajo de su puerta…ya había pasado un tiempo sin vernos…
Estaba en el lugar, vereda de ella, calle, vereda de enfrente,
un puchito, una sentadita en una cerca de árbol, que otra pasadita…y siempre hay un vecino comedido que llama a la policía, ni había terminado otro faso que estaba rodeado de patrulleros, gire la cabeza…no vi a nadie…esto es por mí…
- Señor me permite sus documentos…
- Si, claro…
- Nos llamaron porque lo vieron parodiando la cuadra…
- Es verdad…
- Explíquese por favor…
- Este… bueno, ve esa casa que esta enfrente,yo queria pasarle
por debajo de la puerta este sobre…
- Los de la casa lo conocen…
- Si…
- Esa casa me dijo no, haber déme el sobre...
- No…no puedo, dejémoslo así y me voy...
- Mire tenemos que corroborar si a usted lo conocen...
- No, pretende que vaya con usted y les pregunte si me conocen,
ni loco, es un papelón...
- Es eso o lo tendremos que detenerlo mi amigo…
- Me tienen que esposar o puedo subir así al patrullero…
- No hace falta suba nomás…puedo ver el sobre…
Íbamos por Laprida hacia la estación Juan B. Justo…
- Es tu novia la del retrato…
- Me parece que ya no…
- Una poesía y una carta…que tal el Don Juan…donde te dejamos…
- Si siguen derecho y conocen la Calesita, esta bien…
Me dejaron a metros del lugar para que no me vean bajar de un patrullero…
- Gracias por escucharme o leerme mejor dicho, los hechos
son reales, los nombres o apodos también, por eso no me
atreví con los apellidos, actualmente vivo con mi mujer,
mi hijo, un manto negro hermoso que cada día me despierta
saltando en la cama, pero sobre mí y alguien que se olvido
que alguna vez fue mi madre…
José Luis