- Enviado por natalia el Lunes, 15 de Marzo del 2010 en Reflexiones
¡¡Hoy, un día mas que puedo decir que soy feliz!! Hace ya un mes y tres días que nos hemos casado, un día más que despierto al lado del hombre que me devolvió las ganas de vivir, el hombre que me dio esas fuerzas que necesitaba para seguir. En pocas palabras, el amor de mi vida. Decir que estamos casados mejor dicho decir que estoy casada a veces cuesta, porque cuesta creerlo, después de tanto sufrimiento el momento nos llego. Debo agradecer a la vida y también a mi familia, quienes aceptaron mi nueva vida. Soy feliz, y si yo soy feliz ellos también lo son.
Aunque una gran distancia nos separe se que ellos comprenden que tuve que cruzar miles de kilómetros para tener esta felicidad. Una felicidad que espere seis años, no fue nada fácil pero lo conseguí. Hoy por hoy solo me queda por pedirle a Dios ya la Vida que volvamos a tener una familia unida, que mi familia vuelva y se termine esta agonía. Siempre diré que soy feliz, que estoy y vivo feliz, pero no es esa felicidad que me gustaría, por el simple echo de que aun me falta algo, aun hay una parte de mi que esta vacía, mi familia esta lejos de mi y eso no es fácil. Vivir día a día junto al hombre que siempre ame y que hoy en día es mi esposo no lo es todo. Lo amo y amo la vida que a su lado llevo, pero no es fácil pensar y vivir cada día sabiendo que tu familia esta al otro lado del mundo.
Mantengo las esperanzas a mil, se que pronto volverán y que todo cambiara, pero de mientras solo me tengo que conformar con lo que día a día vivo. No me quejo, estoy bien, pero este vacío nadie lo podrá cubrir. La familia es la familia, y duele saber que están lejos. Asíque solo debemos de esperar y dejar que el tiempo corra. Se que pronto juntos nuevamente estaremos.
Autora: Natalia Lemos B.