- Enviado por helena el Lunes, 21 de Septiembre del 2009 en Dedicatorias
Presiento una rara sensación,
siento que te he perdido.
Aquí, dentro de mi corazón
siento que no me he rendido.
Tu ausencia me angustia.
Tu silencio me duele.
Desde la distancia,
tu cariño me envuelve.
Nos separa físicamente, el Atlántico!,
y entre lo físico y la mente,
la sangre recorre lo elemental.
Mi sangre es tu sangre.
Mi cuerpo es tu cuerpo...
te he dado la vida,
no te quitaré la libertad.
Presiento una buena sensación,
¡eres muy feliz!.
Con su AMOR has renacido.
Siento que no te he perdido.
Veo que él también es feliz...
Mi corazón ha sufrido,
pero mi mente ha sabido
conjugar el VERBO AMAR
en todos los tiempos.
Autora: Raquel B.